Los Annunaqui y Nibiru- Sumer-

ASPECTOS DEL MITO SUMERIO Y COMPARANDO HIPÓTESIS

Pretendo incluir aquí información diversa que he ido recogiendo sobre Nibiru y los Anunnaki. No opino sobre la veracidad de la información, sino que más bien incluyo opiniones de diversos autores, muchas veces divergentes y las comparo con la tradición sumeria escrita.

por Julio Bou

Los Anunnaki (tambien llamados AnunnaHijos de An) fueron los dioses confinados en el mundo subterráneo, también se dice que vivían en Dulkug o Dulku , el “montículo santo” (1), (2) y (3). En el texto sumerio sobre “El descenso de Innana al Mundo Bajo” se identifica a los Anunnaki como los siete jueces del Mundo Bajo (1) y (2). Para otros son una familia de dioses inmaduros, separados de sus padres y abandonados en un mundo que se estaba recuperando de una batalla con una estrella de la muerte. (11)

La leyenda sumeria dice que existe un planeta más en nuestro sistema solar, llamado Niburu por los sumerios, que tiene una órbita elíptica similar a la de un cometa y que tarda 3600 años en dar una vuelta completa alrededor del sol. (4) (5) (6) y (7)

Sitchin, así como otros investigadores sostienen la teoría de que los antiguos sumerios conocían la existencia de todos los planetas del Sistema Solar, desde Mercurio a Plutón, éste último descubierto a principios del siglo XX. Y la presencia de un planeta más, con una órbita alrededor del Sol gigantesca (cada 3.600 años), del cual procedían los “Anunnaki”, los dioses de su panteón y que en sus principios fueron el génesis de la vida sobre la Tierra y la causa de la rápida evolución del hombre en nuestro mundo mediante intervención genética.


Nibiru: Sumerian 12th Planet / Orbital Model – Time & Distance Ephemeris

Los habitantes de este planeta, eran los Annunaki (Sitchin les denomina Nephilim). La razón real por la que los Annunaki bajaron a la tierra está confusa:

  • Martin opina que un choque hubo un choque entre Niburu o una de sus lunas con Tiamet (el planeta que estaba entre Marte y Júpiter). Opina que hubo una gran nave espacial (Niburu 2) que fue a colonizar la tierra (iban 12 parejas) (11)
  • Sitchin opina que vinieron en busca de metales que se estaban agotando en su planeta.

Ambos opinan , y la tradición sumeria así lo menciona, crearon a los hombres para que les sirvieran, de alguna forma utilizaron a los hombres como esclavos. El hecho de la creación del hombre es sorprendente en la versión de Frisell, ya que supone que fuimos creados como unión de dos razas , una de Nibiru y otra de Sirio (7)

La creación del hombre según los mitos sumerios es muy parecida a la Biblia: Enki tomo arcilla y le dio forma, por invitación de Nammu, aunque las primeras formas no fueron satisfactorias (9).Los humanos veían a estos seres como dioses, ya que eran inteligentes, poseían muchas tecnologías y conocimientos, y tenían una gran longevidad, aunque eran mortales. Estos seres fueron llamados por los sumerios Anunnaki. El término que menciona la Biblia es Nephilim (recordemos que la Biblia es una copia de las tradiciones sumerias), aunque algunas traducciones erróneas del termino los denomina “gigantes”. (8)

Según los sumerios sus dioses (estos seres) bajaron a la tierra desde el cielo, mucho antes de la llegada de la humanidad. Para los sumerios, al igual que para otros muchos pueblos de la antigüedad, sus dioses fueron seres de carne y hueso que un día habitaron entre ellos y de los que aprendieron numerosas actividades y normas de convivencia. Ellos vinieron como colonos y explotadores . Hicieron de la Tierra su hogar y empezaron a construir ciudades, ciudades que asociaron a funciones determinadas y gobernadas por Anunnakis. (8)

Es sabido que cada ciudad sumeria disponía de un dios y una diosa protectora, esto puede interpretarse que el gobierno de estas ciudades estaba encargado a parejas de dioses. Otra evidencia de estos llamados dioses, o seres reales, está en la lista de reyes sumeria, en las dinastías antidiluvianas, cuyos reyes reinaban edades asombrosas, que se medían en sars (equivalentes a 3600 años)

Es curiosa la coincidencia de 3600 años, es un sar, que es el equivalente a un año de Niburu (el planeta de los Anunnaki). También es curioso la coincidencia con la matemática sumeria, basada en un sistema sexagesimal (múltiplos de 60; 60×60=3600), que ha sido el origen de la forma en que tenemos de medir el tiempo (hh mm ss) y en la trigonometría (360 grados) (ver articulo de matematicas de esta web)

Si se tiene en cuenta la lista real sumeria, y se consideran los sar de 3600 años, sucede que el periodo antidiluviano, que empezó con la llegada de los Anunnaki fue hace 450.000 años, esto hace supone que los Anunnaki vivieron en la tierra muchos años, sin la actual civilización humana, ya que esta apareció al finalizar el reinado de los Anunnaki. (8)

El hecho de la creación del hombre es sorprendente en la versión de Frisell, ya que supone que fuimos creados como unión de dos razas , una de Nibiru y otra de Sirio (7)

Por otra parte Sitchin, cree que el paraíso era un jardín de los Nibiru, y que el Arbol de la Ciencia era el árbol que nos permitió procrear, ya que al ser híbridos de Anunnakis y Hommo Erectus, éramos incapaces de hacerlo. Según esto los Anunnaki no querían que los hombres se reprodujeran y cuando lo consiguieron los echaron del Paraiso (5)

Debemos recordar que los mitos sumerios hablan de un Paraíso llamado Dilmun descrito en el mito de “Enki y Ninhursag”. Dilmun es una tierra pura, brillante y santa, regada por 4 ríos de agua dulce, llena de lagos y palmeras y árboles. En Dilmun los dioses parían sin dolor (9) y (10).

Para aquellos que tengan interés en profundizar en este, desde el punto de vista cosmológico, recomiendo la web (en inglés) de Andy Lloyd (12).

Para justificar el origen extraterrestre de los conocimiento Sitchin se apoya en dos interpretaciones de arte sumerio:

Primera :

La estela de Naramsin, esta estela celebra la victoria de Naramsin sobre sus enemigos en el campo de batalla.

 

El propio rey ocupa la figura central pisoteando a sus contrincantes con una lanza en su mano derecha, mientras observa desafiante a lo que parece ser una montaña con un extraño diseño cónico y sobre la cual a su vez se pueden apreciar claramente al menos, dos cuerpos celestes, aunque se adivina un tercero un tanto deteriorado arriba del todo.

 

“Estela de Victoria de Narâm-Sîn (Susa – Epoca de Akad, 2230A C – alto 2 m; largo 1,05 m):
Originalmente, esta estela se encontraba en la ciudad de Sippar, centro del culto al dios Sol, al norte de Babilonia. Fue tomada como botín de guerra por un rey de Elam, en Susa, en el siglo XII AC.

 

Ilustra la victoria sobre los montañeses de Irán occidental por Narâm-Sîn, cuarto rey de la dinastía semita de Acad, que reivindica la monarquía universal, al tiempo que se hace deificar vivo. Se hizo representar subiendo a la montaña a la cabeza de sus tropas. Su casco está adornado con los cuernos emblemáticos de la divinidad. Aunque desgastado, su rostro expresa el ideal humano dominador, impuesto a los artistas por la monarquía.

 

El rey pisotea los cadáveres de sus enemigos al pie de un pico, sobre el que el disco solar estaba representado varias veces. El rey le rinde homenaje, agradeciéndole su victoria y ofrece la hazaña a los dioses.”

 

 

 

 

Sitchin cuestiona que la figura central de toda esta escena sea la del Rey Naramsin, pues a los dioses sumerios al igual que otros muchos de la zona, siempre eran representados con un casco con cuernos, como el de la figura y que supuestamente representa al soberano de Akkad.

También llama la atención es la presencia de “dos soles” (o más) en el firmamento, precisamente sobre la cumbre de una no menos sorprendente montaña, y que Zecharia Sitchinasocia más a la figura de un cohete por muy fantástico que pueda parecer.

 


Segunda
:

Hay un sello del tercer milenio a.C., conocido con el nombre de VA/243. A la izquierda entre dos figuras se aprecia lo que Sitchin ha identificado como el Sistema Solar, en una muestra clara de los elevadísimos conocimientos astronómicos de los sumerios. En la imagen de abajo vemos un esquema más claro de dicha representación y que Sitchin define de la siguiente manera:

va-243

“……Al observar detenidamente una ampliación del Sistema Solar representado sobre el cilindro VA/243, se puede observar que los “puntos” que rodean la estrella son de hecho esferas. Al pequeño Mercurio le sigue un Venus más grande. A la Tierra, del mismo tamaño de Venus, le acompaña una Luna pequeña. A continuación, en dirección contraria a las agujas del reloj, se ve a Marte, más pequeño que la Tierra aunque más grande que la Luna o Mercurio.

 

Luego la antigua representación muestra un planeta desconocido para nosotros, bastante más grande que la Tierra aunque más pequeño que Júpiter y Saturno, que se observan claramente a continuación. Más adelante, otra pareja concuerda perfectamente con nuestros Urano y Neptuno. Por último, también se encuentra allí el pequeño Plutón, aunque no donde lo ubicamos en la actualidad (después de Neptuno), sino entre Saturno y Urano……”

Las anomalías detectadas con el nuevo planeta entre la Tierra y Júpiter, y la extraña ubicación de Plutón, corresponderían a la irrupción cada 3.600 años de un planeta extrasolar que en sus orígenes desvió la órbita de Plutón a su actual posición y que chocó seguidamente con un planeta situado donde se encuentra el cinturón de asteroides,que serían los restos de esa colisión.

 

Posteriormente, lo que quedó del planeta acercó su órbita al Sol, y es nuestro actual mundo, la Tierra. Los antiguos sumerios llamaban al planeta del que se desgajó la Tierra,Tiamet, y al planeta intruso que originó el choque, Nibiru, de donde procedían sus dioses. Según la mitología sumeria de este choque surgió la vida en la Tierra. Hoy en día, son muchos los científicos que opinan que la vida en la Tierra tal vez tuvo su inicio por la presencia de organismos extraterrestres procedentes de meteoritos u otros cuerpos del espacio exterior que impactaron hace millones de años sobre la Tierra.

Otro Profesor Marco A Reinoso, sobre las ideas de Sitchin avanza esta cronología de Anunnaki, dioses o reyes Antidiluvianos:

  • Hace 450,000-445,000 años: Los Nephilims arribaron a la tierra “Ki” procedentes del planeta Marduk, se establecieron en la antigua Mesopotamia, cuando arribaron algunas áreas del planeta estaban cubiertas por el hielo y glaciares, 432,000 (120 Shar), años han pasado entre el primer descenso de los Nephilims en la tierra y el diluvio.
  • Hace 415,000 años: “Enki” un Nephilim estableció la ciudad de Larsa.
  • Hace 400,000 años: Sobreviene un gran período interglaciar, Enlil otro Nephilim arriba a la tierra “Ki”, y establece rutas marítimas hacia el sudeste de África y organiza extracción del oro en las minas.
  • Hace 360,000 años: Los Nephilim establecen el gran centro metalúrgico Bad-Tibira para trabar y moldear el oro para los componentes espaciales y sus ciudades de oro que son construidas.
  • Hace 300,000 años: Anunnaki , Enki y Ninhursag, otros Nephilim, intervienen en la genética de algún mono para crear a los trabajadores primitivos que utilizarían en la extracción del oro en las minas.
  • Hace 25,000 años: El homo-sapiens se multiplica y esparce por otros continentes.
  • Hace 13,000 años: Los Nephilim regresan definitivamente a su planeta dejando al reino humano morir, sobreviene el gran diluvio universal abruptamente sobre el planeta y dando por terminada la era glacial.

Hoy sigue siendo un misterio para la ciencia el establecer el origen de la civilización sumeria, aparecida de la noche a la mañana, con una estructura social extremadamente compleja.

 

La agricultura, la metalurgia, la alfarería, la música, la medicina, las leyes, etc, etc,… alcanzaron una dimensión totalmente desconocida en un periodo brevísimo de tiempo, después de más de dos millones de años de una evolución aparentemente lenta y sin grandes sobresaltos, en la que el hombre había estado más cerca de un estilo de vida animal.

(1) Kramer, Samuel Noah. The Sumerians The University of Chicago Press, Chicago,1963
(2) Kramer, Samuel Noah. Sumerian Mythology, Harper & Brothers, New York, 1961
(3) Black, Jeremy and Green, Anthony. Gods, Demons and Symbols of Ancient Mesopotamia: An Illustrated Dictionary, University of Texas Press, Austin, 1992
(4) Siren, Chirstopher (http://pubpages.unh.edu/%7Ecbsiren/sumer-faq.htm )
(5) Sitchin, Zerechia. The 12th Planet. Avon Books: 1976
(6) Sitchin, Zerechia. Genesis Revisited. Avon Books: 1990
(7) Frisell, Bob. Nothing in this book is true, but it´s exactly how things are. 1994 (traducido al castellano como La cuarta dimensión)
(8) Brock-Farrington, Mark. – Ki-Umun (http://www.geocities.com/engvaj)
(9) Kramer, Samuel Noah, and Maier, John. Myths of Enki, the Crafty God, Oxford University Press, New York,1989
(10) Kramer, Samuel Noah. History Begins at Sumer, University of Pennsylvania Press, Philadelphia, 1981
(11) Donald, Martin. 2001(http://sumer.artideas.com)
(12) Lloyd, Andy. 2000. (http://www.darkstar1.co.uk/ds1.htm)

 

Cilindro-sello VA 243- Dudas sobre la Hipótesis de

Z. Sitchin

Cilindro-sello del periodo kassita. siglo XVI a.c. Comparativa de su tamaño

Perteneciente a la colección del Vorderasitische Museum de Berlín, y catalogada como VA 243, está pieza esta basada en una piedra de serpentina – Serpentinita, roca  de color verdoso en varios tonos formada a partir del metamorfismo de rocas magmáticas ultramáficas o periodotitas. Dureza 3/4 en escala de Mohs – , cortada de forma cilíndrica, y que tiene una longitud de veinte milímetros, así como un diámetro de treinta y cuatro. Comprada en 1885 por un coleccionista privado que aseguraba su orígenes a cincuenta kilómetros de la población de Kut en Irak,  fue tallada para su uso como cilindro-sello en la época acadia aprox.  entre el 2330-2150 a.c.

Los cilindros-sellos fueron profusamente utilizados en las civilizaciones de Oriente Medio a partir del VI milenio a.c. aprox., –  aunque se tiene conocimiento de sellos cerámicos o “sellos de estampación” en Mesopotamia,  correspondientes al periodo de El Obeid,  V y IV milenio a.c.,  su tallado cilíndrico se especula comenzara en el periodo de Uruk, 3750-3150 a.c., o bien  el de “Jemdet Nasr”,  año 3150-2900 a.c. – teniendo como uso primario las funciones de rúbrica para documentos administrativos, así como la identificación propietaria de mercancías e inmuebles y cuya utilización perduró hasta finales de periodo neo-asirio en el primer milenio. a.c. cuando unos nuevos modelos de “sellos de estampación” los sustituyeron. En paralelo a su utilización mesopotámica,  se conoce su uso tanto en Mari, Levante, en Ugarit, así como en la meseta iránia y en las civilizaciones del Valle del Indo, si bien su utilización fue sustituida en el II milenio por modelos de estampación, en el caso de Canaan por la influencia del sello egipcio,  “escarabajo sello”y en las dos segundas por el modelo de estampación hittita, un sello que perduró en su utilización en la península de Anatolia desde el periodo de Obeid.

La tipología de estos sellos cilíndrico pueden ser divididos, en función de su propiedad, en tres tipos diferentes: “De identificación personal” o “de rúbrica”, estatales u oficiales, y votivos o sellos templarios. En el caso de los identificatorios personales se tiene conocimiento  desde el periodo de Uruk III, de la no existencia de restricciones en su utilización. Cualquiera que pudiera pagarse su elaboración podía ser poseedor de unos de ellos – Se conocen sellos personales de mujeres, aunque en mucha menor proporción, así como que solían ser regalos por parte de parientes al futuro propietario -. Su perdida solía ser hecho de conmoción para el propietario y mal presagio, hasta el punto que se conservan textos, en Uruk III y en el periodo  pre-babilónico, de relaciones de propietarios, así como del año, mes y día de su creación y entrega al futuro dueño.

Los sellos oficiales y estatales, incluyendo los sellos personales de la realeza, como parece obvio,  tuvieron un uso más formal y restringido. Las más antiguas y raras piezas correspondientes a este subgrupo son sellos representativos de la  ciudad-estado  de Ur  y Jemdet Nasr, y cuyas tallas narran escenas pastoriles y simbólicas. Su uso primordial el cierre de tratados comerciales y políticos. Durante el II milenio, los sellos reales, se consideraban “incontestables” e “inimitables”; tal era así que se guardaban, al muerte del poseedor, en el tesoro de templo. De esta guisa, nos aparece en un texto neo-asirio, donde  el rey Senaquerib describe el hallazgo, cinco siglos mas tarde,  en el templo de Marduk del sello de Tukulti-Ninurta muerto en el 1208 a.c.

Los cilindros votivos tenían solían ser ofrendas que los reyes hacían a los dioses en el templo, eran considerados propiedad del santuario y mas exactamente del dios. Las representaciones de estos sellos iban enfocadas a propiciar la salud y la prosperidad del rey y su familia, siendo sus motivos ornamentales y de gran delicadeza, los denominados en acadio, “kunukketi”, plural de “ku-nu-kku”. Se tiene evidencia de la utilización de estos sellos para operaciones comerciales y transacciones vinculadas al dios de referencia, aunque la administración del  templo  tuviera su propia “rúbrica”.

Cilindro-sello y su estampación. El motivo son animales fantásticos junto con signos micénico-chipriotas. Siglo XIV a.c, Chipre. Museé du Louvre.

Los “bur.gul” sumerios – “pur-ku-llu” en acadio – eran trabajados por unos artesanos de alto rango denominados “za-dim”, vinculados al estamento palaciego,  que diseñaban y escogían las piedras a labrar. Piedras que podían,  en función de su diseño  y antigüedad creativa, estar perforadas longitudinalmente para poder ser colgadas en el cuello mediante una cadena u otro medio, aunque existen piezas sin perforación y sellos que incluyen un pasador en la parte superior del conjunto. El material del cilindro solía ser de piedra semi-preciosa u ornamental – lapislázuli, hematita, calcedonia, cornalina, pirofilita, la ya mencionada serpentina, etc – o  bien de composición cerámica, aunque tampoco se descarta la utilización de madera para su fabricación. Su método de empleo consistía en rodar la talla sobre una superficie húmeda que tuviera la propiedad de permitir la impresión de los motivos, y su conservación,  después de seca.

Pero volvamos a cilindro-sello VA 243.

En el caso de esta estampación, con en otras muchas, aparece un texto en acadio que nos comunica (izquierda a derecha y de  arriba  a bajo, según la escritura mesopotámica):

« Dub-si-ga| Ili-il-la-at |Ir-su |» ;  « Dursiga, “el hombre de armas”, tu siervo » (en referencia a X divinidad…).

En principio,  por éste texto, podríamos suponer que el propietario era un guerrero. A primera vista , la parte escrita del sello  no nos proporciona más información, salvo que se trata de un “cilindro-sello de presentación”, con motivos religiosos,  típico de la época acadia, y donde la “divinidad”,  que incluso pudiera ser un rey  o un regenteaparece sentada en un trono junto con dos personajes (de derecha a izquierda…): Un “introductor”, o “sum-ma”,  y el personaje que pide la audiencia – En este que caso es de notar que el audienciado tiene en su mano derecha, reclinado sobre el hombro al estilo representativo acadio, lo que parece ser el cetro de “cabeza de león” de Nergal,  en su vertiente como dios de la guerra o quien mantiene el “Orden en el Mundo”-. Adivinar con que tipo de divinidad estamos tratando resulta más complicado. En general, los cilindros-sello de época acadia no suelen revelar claramente los atributos divinos  a diferencia de las representaciones sumerias,  si bien podemos afirmar que se trata de un dios por los ropajes y el tocado,  al igual que el “maestro de ceremonias”, y que su mano derecha se apoya en lo que parece ser un “arado”.  Si esto fuera así, podría tratarse del dios Ningirsu, Ninurta,  o tal vez Ea/En-ki,  e  incluso el dios amorrita Amurru/Mar-tu, si en éste último tenemos en cuenta el “íbice de las montañas” que aparece a su derecha o el motivo serpenteante de detrás de su cabeza, o   bien En-lil, si le consideramos como “inventor”, como así aparece en algunos textos, del arado.

Nos queda por dilucidar, entre otros, y es  aquí, exclusivamente, donde seguidores de Z. Sitchin,  tienen expuestas sus creencias: “El motivo  que aparece  entre el “recepcionado” y el “intercesor divino”.  En principio se trata de la representación de una “estrella de seis puntas”, o esferoide refulgente,  rodeada de once  esferoides y un último,  separado del resto, entre el intercesor y la divinidad.

Según la opinión de determinados asiriólogos y estudiosos, que se han dignado a darle vueltas a esta pieza, y que por si misma no tiene mayor interés que el de otras similares,  parece ser que se trata de un conjunto que representa “Las Pléyades” (Van Buren, 1941), “mu-mul” en idioma acadio,  – Las Pléyades son un conjunto de estrellas, observables a simple vista,  cercanas a la constelación de Tauro. y que resaltan, de siete a once de ellas,  por su luminosidad  – Aparecen también como motivo en otros cilindros-sellos mesopotámicos, de Oriente Medio y mediterráneos (Teisser,1984). Los diferentes puntos que representan a Las Pléyades. suponen una figuración representativa del conjunto de los grandes dioses y su consejo divino. Estos consejos sumerio-acadios estarán posteriormente  íntimamente relacionados, ya con la época acadia asentada,  con la soberanía divina del dios lunar Sin,  así como con los ciclos lunares. Su representación  en la imaginería sumeria anterior  tomaba un sentido del “Principio del Mundo” como acontecimiento causado por la decisión colegiada de los dioses al inicio de los tiempos.  El hecho que resalte un gran esferoide brillante en el centro  de las Pléyades no  debería tener otra explicación que la representación  del dios supremo Anu dentro del denominado “Lugar donde los Destinos son Establecidos”, así como su presidencia y dignidad dentro del citado consejo.

Dicho esto, resulta razonable interpretar que uno de los puntos que se encuentra desplazado, y que aparece entre el “introductor” y el dios, pudiera ser la alegoría del mismo dios  objeto de la audiencia y que parece dejar el cónclave de los dioses  para atender el suplicatorio.

«Las palabras de Anu se establecen con firmeza, (y)  ningún dios podría oponerse a ellas. En el “Lugar donde los Destinos son Establecidos”, los Anunna se congregan en torno a El. […]  (20) El ha hecho posible la manifestación de todos los “Me” Sagrados, los dioses del Cielo que se congregan en torno a El […]  (23) El ha implementado con perfección la Planificación Divina; los dioses de la Tierra [se congregan en torno a el] (Junto) con los augustos y nobles (¿?) …»  Pasaje del “Adab de Lipit-Ištar a Anu”, líneas 1 a 29. Siglo XXII-XXI a.c.

A esto se pueden añadir otras evidencias como:

  1. Los sumerios y acádios desconocían el hecho heliocéntrico del Sistema Solar. Según sus mitología,  Utu/ Shamash,  el dios-Sol recorría el Cielo de este a oeste de día, y por las noches volvía a situarse en el este atravesando el “Kur” – El reino de los muertos y espíritus -. ¡Se movía..!, Por tanto,  es imposible que  fuera representado como  eje de un supuesto sistema planetario de once planetas+ la Luna.
  2. Los acadios no conceptuaban mas que de  cinco a siete “entes astrales” divinos principales :  El Sol, Venus,  la Luna, y en un segundo plano,  Marte y Júpiter y tal vez los planetas Mercurio y Saturno.  Por tanto, es imposible que conociera la existencia, y por esta razón no aparece referencia en ningún texto mesopotámico conocido al planeta o planetoide Plutón, así como de los planetas Urano y Neptuno,  con los que completar un Sistema Solar de diez componentes + la Luna.+ “Nibiru” que suponen los partidarios de Zecharia Sitchin representa esta imagen.

Supuesto conocimiento mesopotámico del Sistema Solar, según el  sello VA 243, en el siglo XXIV-XXII a.c.

A estas razones podemos añadir otras como que el  término  “Ni-bi-ru” oNe.be.ru”, y que ciertamente en algunos textos neo-babilónicos aparece como característica del “ente astral” relacionado con el dios Marduk. –  Su traducción  viene a ser “el que cruza”-, resulta negativo que puede relacionarse con éste  cilindro-sello por la razón que el dios Marduk, como tal, es  desconocido como deidad  en el panteón supremo de Akkad , siglos XXIV-XXII  a.c. , y cuya aparición histórica  debe emparejarse con el ascenso de la ciudad de Babilonia al poder en Mesopotamia y por tanto,  como muy pronto, con  el fin de la III dinastía de Ur  en el siglo XX a.c.  Es más,   en ningún momento es elevado a la dignidad suprema del panteón mesopotámico hasta  el asentamiento  del poderío soberano  kassita en Babilonia en el siglo XVIII a.c.

De igual manera,  y esto si hubiera sido significativo, ninguna deidad anterior  conocida tomó como signo astral tal planeta. El dios Marduk siempre que ha sido asimilado,  lo fue con  Mercurio,”udu.idim.gu” en  sumerio (tablilla K 6174), con la “Estrella Polar”, “thu-ban” en acadio (Enuma Elish, 5) ,  o bien con Júpiter en el “Mul.apin”, un tratado astrológico babilonio.

Aceptando la posibilidad, por ejemplo, que el motivo central se trate de una estrella, dentro de éstas a la “Estrella Polar”,  y por tanto una representación de Marduk o de un dios asimilable. Es de notar que la estructura del firmamento sumerio consistía en un bóveda semi-esférica asentada en los bordes de un “disco plano” que era la Tierra y donde “thu-ban” representaba el punto álgido de la elíptica, “coronando”  al resto de las estrellas y no  como eje.

« Cuando  las estrellas de Enlil han finalizado, una gran estrella, aunque su luz es tenue, divide el firmamento y permanece ahí, es “sag.me.gar” (Júpiter…), la estrella de Marduk, que cambia su posición y la que cruza,  (“ne.be.ru”…),  el cielo » Pasaje del “Mul.Apin” sobre texto sumerio-babilónico del siglo VII a.c., de una recopilación anterior  realizada en el siglo X a.c.

Anexo: Debo añadir que los cilindros- sellos tenían la consideración de “amuletos”, aquí habría  que recordar la importancia que tenía el “perder el nombre” en los textos punitivos mesopotámicos, así como que eran utilizados en los rituales “maqlu” vinculados al remedio de maleficios y prácticas mágicas de los “kassatu” o  las “kassaptu”, los hechiceros y las brujas.  Y para terminar una sugerencia:  Cojan lo descrito aquí como explicación plausible para éste cilindro-sello , y que yo titularía como “Adiós a las armas”,  ante lo evidente de la composición que representa,  y hagan Udes. lo mismo.

Referencias:

“Ancient Near Eastern cylinder seals from Marcopolic Collection” Beatrice Teisser (1984)

“The Myth of the sumerian 12th planet” Michael S. Heiser (2009)

en.www.wikipedia.com

Fotos: Wikipedia y otros

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