CARAL: La Ciudad Sagrada más antigua de América.

Ruth Shady señala que durante casi 22 años de estudios y excavaciones se pudo determinar que la civilización Caral dejó un mensaje de paz para las generaciones venideras.

fuente: http://www.zonacaral.gob.pe/noticias/caral-el-legado-documental/

Durante Mayo de 2016, un grupo de Investigadores y miembros de la Fundación Da Vinci, fuimos a Caral y comparamos diversos aspectos simbólicos de las construcciones y la iconografía encontrada en el lugar. Estas primeras culturas, no incluyen la simbología vinculada al Mito del Hombre Puma (ver estudios de la Fundación Da Vinci), sino era el Fuego el que tenía un lugar en el panteón de los Dioses. Pirámides escalonadas, espacios reservados para el Fuego y vestimentas y textiles de un delicado gusto, hacen de Caral, una Ciudad Sagrada, al cual se llegaba en Peregrinaje desde los diversos puntos de esa zona. Lo espiritual fue el  motivo de estas grandes construcciones y posteriormente se avanzó hacia las grandes Ciudades. Por lo que los pueblos, se unen por una necesidad de dar sentido a sus existencias, y fortalecer el Buen Conocimiento para todas las poblaciones locales, en las festividades cíclicas estacionales.

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Caral es mucho más que la primera civilización organizada del Perú y América. Fue un pueblo que, a diferencia de las diversas civilizaciones de carácter expansionista y militarista que existieron en el Perú, fue pacifista y mantuvo magníficas relaciones con los pueblos vecinos.

Caral es la ciudad más antigua del Perú (más de 5000 años desde el presente) y sede de la primera civilización andina que forjó las bases de una organización social propia y singular, que junto a Mesopotamia, Egipto, india, China y Mesoamérica son los focos originarios de cultura en el mundo.

Ser constructores de colosales edificios con forma de pirámide distingue a la gente de Caral de los demás pueblos de su tiempo en los andes. La pirámide en los andes es un edificio de grandes proporciones usado por los curacas (gobernantes) como el centro de sus actividades, ya sean religiosas, políticas o económicas. Era el símbolo y centro del poder. Allí se realizaron las ceremonias que garantizarían el orden establecido en fechas señaladas por un calendario ceremonial que emulaba el ritmo de la naturaleza.

Las pirámides de Caral son las más antiguas encontradas hasta la fecha en los Andes: datan de hace 5000 años (3000 a.C. aproximadamente). Construir estructuras de este tipo necesitó de un alto grado de tecnología y organización social para afrontar los problemas de su construcción y el elevado gasto de materiales y energía.

Ruth Shady señala que durante casi 22 años de estudios y excavaciones se pudo determinar que la civilización Caral dejó un mensaje de paz para las generaciones venideras.

Cinco mil años después no se han encontrado vestigios de armas, ni de centros urbanos amurallados porque – según dice – no vivieron para la guerra y más bien los estudios arrojan que la antigua sociedad Caral mantuvo armoniosa relación y respeto, además de un fluido comercio de intercambio con otros pueblos de la sierra y de la selva.IMG_1342

Shady destaca también que la civilización se caracterizó por importantes cualidades como la visión del bien común, es decir la organización del colectivo social para beneficio compartido.

“Caral dio a la humanidad un gran aporte en cuanto a la equidad de género, de tal manera que la mujer tenía acceso a posiciones sociales igual que el varón, lo cual continuó a través del proceso cultural andino” sostiene.

 

 

CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Caral nos legó una serie de conocimientos en ciencia y tecnología que se vieron reflejados en diversos aspectos de su civilización.

“Tuvieron un conocimiento en ingeniería estructural avanzado, con la construcción de edificios piramidales en los cuales se aplicó tecnología sismoresistente” sostiene la arqueóloga y añade que estos han perdurado en el tiempo sin deteriorarse, pese a que Caral se ubica en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico Sur.

Sorprenden al mundo en el campo agrícola a través de la intervención genética en el algodón nativo para obtener cuatro colores uniformes; actualmente este hecho sorprende e interesa al mundo empresarial.

En el campo de la medicina, fueron los pioneros del principio de la aspirina, pues según cuenta en el documental, se encontraron paquetes de sauce que utilizaban los antiguos caralinos como calmantes para el dolor de cabeza.

A puertas de cumplirse 22 años de los estudios y excavaciones en la zona arqueológica, Caral sigue llamando la atención de peruanos y extranjeros por la forma en la que su civilización logró adaptarse a un territorio difícil y lo acondicionaron para sobrevivir en el tiempo bajo una visión integral de armonía con la naturaleza, a la que nunca depredaron ni maltrataron, los caralinos tomaron solo los recursos necesarios para sus actividades y dejaron un legado que hoy sorprende al mundo.IMG_1346

Los arqueólogos entrevistados en el documental “CARAL, el legado” cuentan esa historia desde su propia experiencia, desde que llegaron por primera vez a formar parte de los trabajos así como lo que sintieron al ser protagonistas de valiosos hallazgos; que dejaron su vida por investigar y también cómo viven hermanados en la denominada casa del arqueólogo levantada cerca de sus excavaciones y compartiéndonos los conocimientos que nos dejaron los sabios caralinos hace más de 5,000 años.

El equipo de Agencia de Noticias Andina produjo este documental utilizando equipos de alta tecnología con cámaras HD y un drone que permite mostrar impresionantes imágenes captadas a más de 100 metros de altura y que muestran la grandiosidad de esa civilización.

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Fuente: Agencia Andina

Fecha de publicación: 10/06/2016

Info.:Arquelogía del Perú

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