La teledetección y sus técnicas

TELEDETECCIÓN ARQUEOLÓGICA

Rubén Mancera Arcos

 TELEDETECCIÓN ESPACIAL: CONCEPTOS GENERALES

Satélite observador de la Tierra en 3D

Se entiende por teledetección espacial la tecnología que consiste en la adquisición de información de la superficie terrestre sin entrar en contacto material con ella, mediante sensores localizados en plataformas espaciales (satélites) y el posterior análisis de dicha información por medio de procesado digital e interpretación de imágenes. Es por esto que suele decirse que la teledetección permite obtener información “a distancia” de la superficie terrestre ya que los materiales que conforman la superficie terrestre reflejan de forma específica las señales de acuerdo con la longitud de onda de las mismas.

Los datos de la superficie terrestre son adquiridos por vía aérea (aviones o lanzaderas) o espacial (satélites) utilizando diferentes medios de captura para formar imágenes de aquella.

Los satélites son las plataformas más adecuadas para obtener una visión de regiones de gran extensión. Además, los satélites presentan la gran ventaja de poder permanecer mucho tiempo en una órbita específica, lo que permite una observación continúa de la Tierra. Algunos de estos satélites son: METEOSAT, SPOT, LANDSAT-5, IRS-1C, ERS-1 y ERS-2.

El intercambio de la información entre superficie terrestre y sensor se realiza a través de un flujo de energía electromagnética entre ambos. Cuando este flujo es unidireccional se habla deteledetección pasiva, y cuando es bidireccional se habla de teledetección activa.

parábola apuntando al satélite Hispasat .

En la teledetección pasiva, la fuente primaria de radiación es el Sol, se mide la luz solar reflejada o la energía emitida por la superficie terrestre, como por ejemplo la energía térmica.

En la teledetección activa, el sistema terrestre que se pretende observar se irradia con una fuente artificial instalada en el propio satélite. La gran ventaja de esta técnica como sistema de observación de la Tierra, es que la radiación no se ve alterada por la presencia de la atmósfera o lo hace muy débilmente de manera que su funcionamiento es independiente de la cobertura nubosa, pudiendo “ver” a través de las nubes. Otra cualidad, que convierte este instrumento en muy útil para la arqueología, es su excepcional capacidad para penetrar, bajo ciertas condiciones, en el subsuelo.

El proceso de adquisición de datos se realiza a través de los sensores llamados óptico-electrónicos, instrumentos susceptibles de detectar la radiación que les llega del suelo, en un determinado intervalo de longitud de onda, y transformarla en una señal digital

Como resultado de las capturas de la radiación que llega al sensor, se construyen imágenes de la superficie que acumulan eventualmente una gran cantidad de información mediante una combinación coherente de bandas espectrales (número y localización de medidas espectrales); resolución espacial (tamaño de píxel de la imagen o, de manera equivalente, medida de longitud en la superficie terrestre); resolución radiométrica (se mide a través del números de niveles de gris asociado con cada píxel ) y, finalmente, el tamaño matricial de la imagen. Dependiendo del rango de los parámetros citados, una imagen de algunos kilómetros cuadrados puede ocupar desde megabytes hasta gigabytes.

La resolución en un sensor es un parámetro fundamental, más precisamente el poder de resolución, entendiéndose por tal la capacidad que posee de diferenciar señales que están espacialmente próximas o que son espectralmente similares. La posibilidad de medir variables biofísicas y climáticas en teledetección requiere considerar los cuatro tipos de resolución para los sensores: espectral, espacial, temporal y radiométrica. De ellas, las dos primeras son importantes en la aplicación de la teledetección espacial a la arqueología.

Ese tipo de información es tan importante por que los distintos tipos de coberturas terrestres (bosques, suelos cultivados, láminas de agua, suelos con escasa vegetación, nieve, etc.) se distinguen por la energía que reflejan y emiten. Estos “espectros” que caracterizan el tipo de cubierta observada constituyen su firma espectral. Dicha firma difiere de una familia vegetal a otra, variando también con el tiempo y con la presencia de enfermedades.

Esta representación posibilita que las imágenes puedan ser sometidas a diferentes algoritmos matemáticos, generando nuevas imágenes, donde aparecen reflejados los distintos tipos de información, dependiendo del proceso realizado, pudiendo así diferenciar las distintas coberturas que se encuentran en la porción de superficie de tierra observada. En este sentido, la teledetección constituye una técnica más de información territorial, que unida a otros datos cartográficos o estadísticos, facilita un conocimiento más preciso del paisaje, de gran utilidad en su aplicación a la arqueología.

INSTRUMENTOS DE TELEDETECCIÓN

 Aerofotografía:

Muchas características que son difíciles o imposibles de ver al estar a pie del terreno se ponen claramente en evidencia cuando se ven desde el aire. Pero la fotografía en blanco y negro solamente graba aproximadamente veintidós matices perceptibles del gris en el espectro visible, además las fuentes ópticas tienen ciertas restricciones, deben operar de día, con el clima despejado y con la mínima neblina atmosférica.

 Película de color infrarroja (Cir):

Detecta las longitudes de onda más largas algo más allá del  rojo del espectro. Se trabajó con la película de CIR, inicialmente durante la Segunda Guerra Mundial para diferenciar objetos que habían sido camuflados artificialmente. La fotografía infrarroja tiene los mismos problemas que la fotografía convencional, se necesita cielos limpios y claros. Aún así, el Cir es sensible a las muy leves diferencias de vegetación. Sabemos que algunos yacimientos arqueológicos enterrados pueden afectar al crecimiento de la vegetación que tienen encima, estas características quedan de manifiesto en la fotografía infrarroja a color.

 Escáner Multiespectral de Infrarrojo Térmico (TIMS):

Los TIMS miden la radiación térmica dada por el suelo, con 0.1 grados centígrados de precisión. El píxel (elemento de fotografía) es la área cuadrada mínima que se detectada, su tamaño es directamente proporcional a la altura del sensor. Por ejemplo, los píxeles de satélites  Landsat son aproximadamente 30 m  por lo que tienen limitaciones en las aplicaciones arqueológicas. Sin embargo, los píxeles en TIMS poseen precisión suficiente como para ser usados para investigación arqueológica. Los datos de TIMS fueron usados para detectar los antiguos caminos de en Cañón Chaco, Nuevo México.

 Radar Aerotransportado (LIDAR)

Se trata de un dispositivo de rayo láser que realiza “Perfiles” de la superficie terrestre. El haz de rayo láser palpita al suelo 400 veces por segundo, golpeando la superficie cada nueve centímetros aproximadamente, y se regresando al origen. De esta forma refleja la información sobre la superficie de la vegetación y del suelo y comparando diferencias entre ella podemos obtener a veces la altura de los bosques e incluso de la hierba en los pastos. Cuando el lidar pasa sobre una senda erosionada topográficamente, la muesca del sendero es grabada por el haz del rayo láser. Los datos de lidar pueden ser procesados para revelar tanto la altura de un árbol como las elevaciones montañosas, pendientes, aspecto y limites de las pistas que encontramos en el terreno, etc. También, ya que en determinadas condiciones puede atravesar el agua, se usa para medir la morfología del agua costera, notar las formas de las manchas de aceite y petróleo, la claridad de agua, y los colorantes orgánicos incluyendo clorofila. En este caso, parte del pulso es reflejado en la superficie de agua, mientras que el resto viaja a la parte interior del agua reflejando lo que se encuentre a su paso. El tiempo que transcurre entre los impulsos recibidos nos da una idea de la profundidad de agua y la topografía subterránea.

 Radar de abertura sintético (SAR):

SAR dirige ondas de energía al suelo y graba la energía reflejada. El radar es consciente de las diferencias de longitud y geométricas en el suelo, particularmente son empleadas cuando las longitudes de onda de radar presentan diferencias en las combinaciones de datos horizontales y verticales. Con estas diferencias entre longitudes de onda somos conscientes de las distintas vegetaciones que forman un suelo así como de multitud de fenómenos que ocurran en él. En tierra seca y porosa, el radar puede traspasar la superficie. En 1982, el radar del trasbordador espacial traspasó la arena de los desiertos sudaneses revelando antiguos cauces de agua. Gracias al radar aerotransportado, en Costa Rica, han sido encontradas las sendas prehistóricas. Actualmente es uno de los instrumentos más usados en teledetección.

 Radar de microondas:

Transmitir los ritmos de radar hacia el suelo y medir el eco es una buena manera de encontrar entes arqueológicos enterrados en regiones áridas (el agua absorbe las microondas). Los objetos hechos por el hombre reflejan las microondas, dando una “Imagen” subterránea de lo que tenemos enterrado sin pisar el sitio.

HISTORIA DE LA TELEDETECCIÓN APLICADA A LA ARQUEOLOGÍA

Desde principios de siglo, en la práctica arqueológica se observa un continuo esfuerzo en el desarrollo, aplicación y refinamiento de aquellos útiles destinados a la observación, medida, clasificación y análisis. Así podemos encontrar, por ejemplo, equipos de sondeo electromagnético, radar de penetración subterránea, magnetómetros, instrumentos sísmicos y un largo etcétera.

Entre las primeras y más importantes técnicas de teledetección que se aplicaron en arqueología está la interpretación a partir de fotografía aérea. No es casual que los arqueólogos que utilizaban estas técnicas sirvieran en el ejército durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial analizando fotografías aéreas.

En 1972 la NASA puso en órbita el primer ERTS (Earth Resources Technology Satellite), que cambiaría poco tiempo después su nombre por el hoy conocido LANDSAT. Comenzaba entonces la observación de la Tierra desde el espacio o teledetección espacial, con el fin de estudiar los recursos naturales del planeta. A finales de los años 70 los arqueólogos se percataron del valor que podían tener para ellos las imágenes adquiridas por estos satélites. Algunos empezaron a utilizar las imágenes del Landsat para estudiar la distribución de los canales de irrigación construidos por las primeras civilizaciones agrícolas americanas en la región de Arizona, otros para localizar ruinas mayas en México a partir de la observación de antiguas pistas y carreteras o estudiar estructuras antiguas en las llanuras de Mesopotamia, etc.

En un principio su aplicación estaba muy limitada por la escasa resolución de las imágenes obtenidas (del orden de 80 m). Hoy se dispone ya de satélites cuyas imágenes de uso civil, pueden competir con la fotografía aérea y existen sensores que alcanzan una resolución submétrica.

La arqueología es una ciencia que busca comprender el pasado del hombre, las culturas, la interacción humana con su medio, y un componente medular de estos elementos es la geografía.

El pasado tiene una intrínseca referencia geográfica o espacial. La arqueología durante los últimos años ha empleado los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y la teledetección para estudiar y comprender las culturas antiguas. El uso de SIG en arqueología es muy variado en aplicaciones y escalas, desde estudios regionales y prospecciones hasta imágenes satelitales y análisis insito, el espectro de aplicaciones de SIG y teledetección en la arqueología están solo limitados por la creatividad del hombre.

La teledetección espacial va integrándose tímidamente al conjunto de herramientas de uso cotidiano de los arqueólogos de forma que, con las posibilidades que ofrece, sin duda se convertirá en básica.

TELEDETECCIÓN ARQUEOLÓGICA

Las técnicas no destructivas de teledetección o detección remota constituyen una valiosa herramienta en el trabajo arqueológico ya que constituyen métodos que permiten obtener información sin deteriorar los yacimientos. Además existen otro tipo de ventajas de esta metodología de las que puede sacar gran beneficio la arqueología, estas son:

 El radar puede traspasar la oscuridad (permite trabajar las 24 horas del día), la nubosidad, los doseles de selva gruesos, e incluso el suelo.

 Podemos obtener datos de forma periódica e independientemente de si es noche o día.

 Se puede trabajar fácilmente con grandes extensiones de terreno.

 Es posible la toma de datos en zonas de escasa o nula accesibilidad siendo protagonistas en áreas donde no puede realizarse tan fácilmente un muestreo.

La teledetección puede ser una técnica de descubrimiento, ya que los ordenadores  pueden ser programados para buscar una “signatura espectral” distintiva en la energía emitida por un determinado lugar. Tales “signaturas espectrales” sirven de reconocimiento de  características concretas o de huellas digitales. Datos como la altura, la distancia del agua, la distancia entre sitios o las ciudades, los caminos, y las rutas de transporte pueden ayudar pronosticar la ubicación de sitios arqueológicos potenciales.

La arena, tierra cultivada, vegetación y rocas de toda clase tienen temperaturas distintivas y emiten el calor en porcentajes diferentes. Las diferencias en la textura de tierra son reveladas por las diferencias de temperatura muy pequeñas.

La geobotánica, por ejemplo, presta un gran servicio a la arqueología cuando se une a la teledetección para clasificarnos que tipos de plantas crecen en las piedras que puedan formar parte de yacimientos y, con ayuda de filtros, situarlas. También podremos identificar tierra suelta que había sido campos agrícolas prehistóricos, o estaba cubriendo restos  enterrados. La calzada Maya fue detectada a través de emisiones de la radiación infrarroja en una longitud de onda diferente de vegetación circundante. El suelo encima de una pared de piedra enterrada, por ejemplo, puede estar un poco más caluroso que el terreno circundante porque la piedra absorbe más calor. Las versiones más avanzadas de  escáneres multiespectrales (visible e IR) pueden detectar canales de riego llenos de sedimento porque soportan más humedad y tienen, por lo tanto, una temperatura diferente de la otra tierra.

Incluso en zonas a las que si pueda accederse, el espectro reflejado por la superficie terrestre contiene la información sobre la composición de la superficie y puede revelar los rastros de las actividades humanas anteriores que no seriamos capaces de apreciar sin la teledetección. Los sensores pueden “Ver” cosas más allá de la visión corriente o las cámaras.

EJEMPLOS DE TELEDETECCIÓN ARQUEOLÓGICA

 STONEHENGE DE WILTSHIRE, REINO  UNIDO.

Esta es una imagen  KVR-1000 de Stonehenge (51.16N 1.83W), adquirida una mañana de Junio de 1993 por el satélite ruso SPUTNIK. Posee una resolución espacial del orden de 1.5 m lo que la hace comparable a cualquier fotografía aérea vertical de escala media.

 

La banda circular y la zanja de Stonehenge son seguidas fácilmente por el trazado de reflejos y sombras. El ajuste de piedra circular central puede se distingue claramente, pero no sus piedras individuales. El sendero de tonos suaves que serpentea cruzando el monumento es una de las más ilustres huellas del propio conjunto prehistórico pero no alcanza la longevidad de este ya que ha sido fruto del paso de las millones de visitas que ha recibido desde hace siglos, aparece ya en fotografías tomadas desde un globo en 1906. Aquí es puramente la resolución espacial la que sirve de ayuda a la arqueología.

TELEDETECCIÓN Y SIG EN BURGUNDI, FRANCIA.

 

Para este trabajo existían varias fuentes para obtener dichos datos, pero se declinó por las imágenes obtenidas por satélite, a pesar que puede pensarse que son más costosas y de que necesitan un procesamiento digital de la imagen largo, pues proporcionan una visualización que no está disponible de aerofotografía. Necesitaríamos tomar más de 200 fotos aéreas para cubrir una zona que tenemos con solo una imagen de satélite.

 

Se usaron una gran variedad de datos de satélite para este proyecto, desde el más viejo, Landsat MSS (de finales de 1970) hasta del Spot y Radarsat más modernos. Los nuevos sistemas con la resolución 1 metro espacial  que están ahora comercialmente disponibles, no se usaron en este proyecto debido a el coste que suponía en la época del estudio.

Una imagen del lugar añadida a un modelo de digital de elevaciones de la zona.

A comienzos del proyecto la única teledetección disponible era el Escáner Multiespectral de Landsat (MSS), con la resolución espacial de 80 metros. Fueron adquiridas dos imágenes y el procesamiento de imagen digital fue dirigido para generar el color de las imágenes compuestas, correlacionando con la vegetación.

Las siguientes imágenes son de 22 marzo de 1973, la región esta mostrada en el falso color infrarroja. La primera imagen indica, aunque no pueda apreciarse con nitidez, la área de estudio de la zona Norte, con las regiones de pradera mostradas en rosa, el bosque en rojos mas oscuros, en gris las zonas urbanas y el agua en negro.

 

La  segunda muestra la zona del sur. Las bandas que recorren la imagen venían con la imagen original y fueron eliminadas después usando técnica de procesamiento de imágenes digitales. Puede observarse el río y las minas de grava a lo largo de su curso.

 

 

 

Más tarde se adquirieron imágenes con el nuevo sistema de teledetección para uso comercial y civil desarrollado por los franceses, se llama SPOT. Tiene una resolución espacial de 20 metros para los datos multiespectrales, graba la información en tres bandas del espectro con una resolución espacial de 10 metros para una banda pancromática.

La resolución de estas imágenes disponibles del espacio suministra las mejoras importantes en el servicio público de estos datos para aplicaciones de ámbito regional en arqueología, especialmente (como en Francia) donde el tamaño de campo es muy pequeño. Los mapas modernos producidos con este tipo de imágenes son bastante exactos.

También se trabajo con imágenes de usos de suelo de la zona, cada uso quedaba codificado según un color, que combinadas con un mapa en relieve (obtenido de un modelo de digital de elevación) proporcionaba una representación más realista del terreno. Si esto lo acompañamos de la base de datos SIG del proyecto, obtendremos una imagen que nos proporcionará grandes cantidades de información de enorme importancia.

Esto es una imagen en color de infrarrojo de SPOT20, adquirida el 9 nov. 1986, se puede ver el monte Beuvray, lugar donde estaba la antigua ciudad Bibracte. El valle de río de Arroux fluye de arriba abajo sobre la esquina de la derecha también se puede apreciar la vieja ciudad de Atún Augustodunum Aedorum.

 

La imagen del satélite del canadiense RADARSAT – 1 fue tomada sobre la misma zona de estudio el 4 de Noviembre de 1998, posee una resolución espacial de 8 metros.

Este sistema es diferente de Spot o Landsat porque tiene a un sistema de radar activo es el que envía su propio estallido de la radiación electromagnética hacia el suelo haciendo que refleje la superficie de la zona para después grabarlo en el propio satélite. El análisis del Radarsat está trabajando en de forma continua ya que el sistema puede funcionar de día o de noche e incluso atravesar las nubes. Nos ofrece una nueva forma de visualizar la zona.

Esta imagen esta tomada en la banda C, HH órbita descendente, modo fino, la inclinación angular es de 39-42 grados.

Imagen de Radarsat del Monte  Beuvray, zona de Bibracte y Autun.

Actualmente se están adquiriendo nuevas imágenes de los satélites americanos NASA ASTER.

La teledetección por satélite puede proporcionar una gran variedad de datos muy útiles para este tipo de investigación.

EL PETÉN, GUATEMALA

 La Reserva Maya de la Biosfera, creada en 1990, en la que se ubica El Petén en Guatemala del norte, fue habitado por una población de varios millones mayas antes de su fracaso en el siglo IX a.c. Aparece un curioso dato, en la época de su declive, los mayas habían cortado la mayoría de sus árboles.

Después de siglos de regeneración, el Petén representa en la actualidad el bosque tropical más grande en América Central, sin embargo, está experimentando la rápida deforestación como consecuencia de una invasión de los colonos. Las técnicas de desarrollo sostenido de la población autóctona se están abandonando en provecho de técnicas agresivas de monocultivos y crianza de ganado vacuno. Dentro de esa enorme extensión de bosque podemos apreciar los efectos de quemar las selvas tropicales: El paisaje borrado causa que la tierra fina se erosionen rápidamente, la flora y la fauna son destruidas, los sitios arqueológicos son destruidos por el calor y la erosión, el paisaje borrado también hace los sitios más asequible para los saqueadores de sitios arqueológicos que se encuentran aun sin registrar.

La teledetección y los sistemas de información geográficos (GIS) se encargan actualmente de dirigir, tanto los estudios arqueológicos sobre el pueblo maya, como los efectos que esta produciendo el incremento de la deforestación en aquella zona, con la adquisición continua de imágenes facilitando de este modo su seguimiento y por consiguiente su preservación.

En este caso la teledetección debe usarse de forma continua para el estudio de:

  1. Diferentes clases de vegetación.
  2. El dibujo de la deforestación.
  3. Caminos mayas que se descubren en sitios sin registrar.
  4. Sitios de interés arqueológico.

Los arqueólogos quieren saber cómo las antiguas civilizaciones se adaptaron a su ambiente con éxito y qué factores pudieron terminar en su fracaso o desaparición.

La aplicación arqueológica y la medioambiental de la teledetección deben ir estrechamente unidas ya que la protección de la selva tropical es sinónimo de la protección de sitios arqueológicos que en ella se encuentran. Combinando el uso de la teledetección y los SIG, se esta intentando responder a las preguntas sobre el pasado para proteger los recursos del futuro.

CAÑÓN DE CHACO, NUEVO MEXICO.

En el centro de investigación en el Cañón de Chaco se había realizado  aerofotografía y un estudio del suelo. Éste era el origen de una base de datos arqueológica, para cuál, se propuso añadir los datos de infrarrojos térmicos. Si los sensores pudieran ubicar las características prehistóricas, se probaría que usar teledetección en la  arqueología puede ser realmente útil.

PuebloBonito-from-Cliff
Photomontage of Pueblo Bonito model over aerial photograph by Paul Logsdon.

El escáner de Multiespectral infrarrojo térmico (TIMS) fue pilotado por administración espacial norteamericana sobre el Cañón de Chaco por primera vez en la primavera de 1982. TIMS mide las diferencias de temperatura cerca del suelo, tiene resolución de cinco metros, esto no podía ser percibido a simple vista desde el nivel del suelo.

Fueron detectados Caminos prehistóricos de 900 o 1000 A.C., más de 320 km de un sistema de calzada prehistórico de más de seis metros de ancho, así como paredes prehistóricas, edificios, y campos agrícolas construidos por personas que aun no trabajaban con bestias de carga.chaco_cyn_nhp_area

Podría pensarse que el Cañón Chaco era un centro social y religioso y que las personas iban a intercambiar ideas, practicar rituales para luego regresar de donde vinieron, fue una autentica ruta de peregrinación prehistórica.

El sistema de calzada fue un logro grandioso que facilitó el movimiento extendido y la participación en las actividades religiosas que seguiría en el anonimato de no haber sido por la aplicación de la teledetección a la arqueología.

 

 

 

VER MAS EN :http://www.chacoarchive.org/cra/chaco-sites/penasco-blanco/

LA CIUDAD DE PETRA

Esta imagen contiene información acerca de la antigua ciudad de Petra y su región circundante, fueron tomadas mediante una Imagen de Radar  Spaceborne-C/X-Radar de Apertura Sintética (SIR- C/X-SAR) situado a bordo del Endeavour el 9 de abril de 1994.

Se observa una línea brillante que atraviesa el centro de la imagen que representa un borde geológico que separa las montañas calizas (área de color morado) de Jebal Shara de las tierras areniscas (área de colores verde y naranja).

El área verde azulada por encima de la línea blanca, hacia el centro de la imagen, localiza el núcleo de la antigua ciudad de Petra, construida por los nabateos mediante excavaciones en las tierras areniscas. La población de Wadi Musa está representada por el área naranja y azul por debajo de la línea brillante.

Si visualizamos la imagen en blanco y negro podemos apreciar mejor los limites de dichos restos.

 

En general, cada dispositivo de captura produce una imagen de un segmento determinado de la superficie. Puede ser conveniente acumular toda la información en una sola imagen, reuniendo las que proceden de diferentes dispositivos de captura, resultando así una imagen más completa y de mayor utilidad respecto de la percepción, tanto de los seres humanos como de las máquinas de visión artificial.

En este trabajo podemos apreciar como la teledetección nos ofrece la capacidad de crear una gran variedad imágenes usando a nuestra conveniencia las posibilidades de visualización.

 

PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO CHINO

 

En Abril del 2005, la Academia de las Ciencias China (departamento de teledetección y arqueología) firmó un acuerdo para unirse a la iniciativa de la  UNESCO y de la Agencia Espacial Europea (ESA) consistente en utilizar tecnología espacial en apoyo de la Conservación del Patrimonio Mundial.

Esta iniciativa consiste básicamente en dotar a los países en desarrollo de imágenes satelitales que pueden utilizarse para preservar los sitios naturales y culturales inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial. La iniciativa contribuye también a desarrollar capacidades nacionales en este ámbito.

Desde que China lanzó con éxito su primer vuelo espacial tripulado, en octubre de 2003, ha dado pruebas de sus conocimientos en materia de explotación científica del espacio. La tecnología espacial y satelital tiene un valor indudable para la observación de la Tierra y el seguimiento de los cambios que ésta experimenta, incluidos los causados por la actividad humana.

A modo de ejemplo, cabe recordar que la este tipo de acuerdos han contribuido muy significativamente a los esfuerzos para salvar a los gorilas de montaña, una especie amenazada que vive en varias reservas naturales de la República Democrática de Congo, Rwanda y Uganda. Estas reservas albergan alrededor de 650 gorilas de montaña. Gracias a la iniciativa, la UNESCO logró dotar a estos países de los primeros mapas detallados del hábitat de estos gorilas, realizados gracias a imágenes tomadas por satélite.

La Academia China de Ciencias se une así a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina (CONAE), la Agencia Espacial Canadiense (CSA), el Centro Nacional de Teledetección de Líbano, el Real Centro de Teledetección Espacial de Marruecos y la Agencia Espacial estadounidense (NASA), todos ellos organismos que apoyan la vigilancia por satélite de sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial.

LA CIUDAD PERDIDA “CIUDAD BLANCA”

En las vísperas del siglo XVI, un gran comercio Maya-Nahua florecía en lo que hoy se conoce como La Costa de los Mosquitos, en el nordeste de Honduras. Esta ciudad ya era conocida por los pueblos nativos de América Central desde Panamá hasta México. La ciudad ya había sido descrita bajo dos nombres diferentes, Xucutaco (Nahuat) y Hueitapalan (Maya) por Hernán Cortés en 1526. El propio Hernán Cortés afirma que él mismo fue informado de la existencia de esta ciudad poco tiempo después de su llegada al Golfo de México en 1519. Después, el propio Cortés decía que Xucutaco-Hueitapalan era una ciudad impresionante, comparable en población y riqueza a la misma México-Tenochtitlan. Después de que Hernán Cortés tuviese que renunciar a dirigirse allí, la villa conocida como “La Mosquita”, protegida por un impenetrable y húmedo bosque tropical, fue ignorada por los conquistadores españoles. Con el tiempo, Xucutaco-Hueitapalan fue abandonada en la jungla por sus habitantes hacia mediados del siglo XVI. Sin embargo, los indígenas todavía la recordaban como la legendaria Ciudad Blanca.

La investigación arqueológica complementaria en la región puede confirmar la hipótesis de que sus pobladores eran un eslabón importante entre las principales culturas precolombinas en Norteamérica y Sudamérica.

El proyecto de localizar e identificar con exactitud las ruinas de Ciudad Blanca, se inició en noviembre de 1997, con el objetivo de devolver a Honduras y a la humanidad una página brillante de su historia, a la vez que poner el lugar bajo la protección de las autoridades. Para llevarla a cabo, se contó con lo auspicios de la SEPHA (Sociedad para la Exploración y la Protección de la Historia de la Américas) entre diciembre de 1997 y febrero de 1998. La parte del proyecto referida a teledetección fue amablemente asumida por la Agencia Espacial Europea (ESA/ESRIN) en Italia y por la Agencia Nacional de Desarrollo Espacial de Japón (NASDA) que generosamente facilitó los datos necesarios de detección remota desde satélite.

La localización e identificación de la ciudad perdida fueron posibles empleando las imágenes SAR obtenidas por el satélite japonés JERS-1 y por el satélite europeo ERS-2. Se considera un trabajo de este tipo como un verdadero desafío, a causa de la espesura de la vegetación. En efecto, la onda de radar no atraviesa por completo la cubierta vegetal, ni tan siquiera en la banda L.
Para descubrir antiguas ruinas bajo la espesa capa de vegetación tropical, fue necesario desarrollar una nueva técnica de realce de las imágenes denominada “Distribución-Entropía Gamma Maximum A Posteriori (DE-Gamma MAP).

Los detectores basados en las funciones de autocorrelación espaciales en imágenes SAR se incorporaron a estos filtros. Su uso, mejora la restauración de la textura de la escena, así como de las propiedades de los elementos estructurales, restaurando la reflectividad del radar sin pérdida de resolución espacial.
Debido a la naturaleza de los objetivos de los que nos ocupamos, el uso de este tipo de filtros de realce de imágenes es especialmente útil en la mejora de las mismas.

Primeramente, se intentó la identificación de lugares ya conocidos y documentados en nuestra base de datos SAR. Como ejemplo, el sitio conocido como “Las Crucitas I” se muestra en las imágenes adjuntas. Este lugar es uno de los sitios arqueológicos que componen Ciudad Blanca. Las imágenes esteoroscópicas ERS/JERS-1 no filtradas se muestran a continuación.

Izquierda: imagen ERS-2 SAR. Derecha: imagen JERS-1 SAR. En el área mostrada, la resolución es de 20×20 m.

Las imágenes esteoroscópicas ERS-2/JERS-1 realzadas se muestran a continuación. Los detalles visibles sobre estas imágenes esteoroscópicas corresponden satisfactoriamente con el mapa del lugar publicado por Lara-Pinto y Hasemann.

Imágenes procesadas: DE-Gamma MAP filtradas usando segundo orden de estadística espacial.

Asimismo, se procedió a la identificación de otros muchos lugares ya documentados, así como de numerosas ruinas menores que se encuentran en un área de 20×20 km, que fueron identificados en un cuidadoso examen de las imágenes procesadas.

Sin embargo, durante este examen sistemático, se produjo un hallazgo importante, el nuevo descubrimiento de “Ciudad Blanca” (17 de enero de 1998). Cubriendo un sector de 3×3,5 km en una de las partes más densas del bosque (bastante cercano de Las Crucitas para ser relacionado a los sitios ya documentados) , las ruinas de un enorme complejo de importantes estructuras son visibles en las imágenes. Las figuras mostradas a continuación revelan la parte más interesante de esta área, incluyendo lo que probablemente es un enorme centro ceremonial en el cuadrante superior izquierdo de las imágenes. Las imágenes esteoroscópicas ERS-2/JERS-1 de SAR no filtradas se muestran a continuación.

Izquierda: imagen ERS-2 SAR. Derecha: imagen JERS-1 SAR. En el área mostrada la resolución es de 20×20 m.

Las imágenes esteoroscópicas ERS-2/JERS-1 realzadas se muestran a continuación.

Imágenes procesadas: DE-Gamma MAP filtradas usando segundo orden de estadística espacial.

Una ampliación de las estructuras importantes localizadas en el cuadrante superior izquierdo de las imágenes anteriores fue realizada por foto-interpretación. Del mapa de elevación (DEM) y las sombras observadas en las imágenes, se puede deducir la presencia de una pirámide (o de una estructura elevada de forma cuadrada) en la parte noroeste del sector representado.

Los resultados de una sistemática investigación bibliográfica desarrollada en Honduras, los Estados Unidos y Europa, entre enero y mayo de 1998, muestran que este lugar no había sido documentado jamás hasta ese momento presente. Probablemente tampoco hubiera sido explorado recientemente. El último informe o crónica que se refiere a un lugar de estructura y contexto similares a éste en La Mosquita, data de 1544, cuando un misionero español fue conducido allí por los habitantes del lugar.

El 3 de abril de 1999, una expedición SEPHA, junto al equipo de miembros de PRIVATEERS N. V, después de sortear los obstáculos puestos por la naturaleza y los hombres, alcanzó el área de Ciudad Blanca y confirmó definitivamente la existencia de la ciudad precolombina, localizada exactamente donde PRIVATEERS N. V. la había encontrado.

La ciudad cubre un área tan grande como se había anunciado en 1998. Así pues, esta debiera haber sido con toda probabilidad una de las ciudades precolombinas más grandes.

CONCLUSIONES

  1. Gran parte de la historia de la humanidad puede ser seguida a través de los impactos de las acciones humanas sobre el ambiente. El uso de  tecnología como la teledetección ofrece la oportunidad de detectar estos impactos que son a menudo invisibles a simple vista al arqueólogo. Esta información ayudar a mejorar la interacción humana con el medio ambiente.
  2. La teledetección puede ser usada como un procedimiento metodológico para detectar e inventariar tanto superficie como información arqueológica que esta posea de una manera rápida y exacta.
  3. El estereotipo tiene a los arqueólogos como personas que sólo excavan en yacimientos. Pero estamos redefiniendo este concepto gracias a disciplinas como la teledetección que esta siendo y será una herramienta que nos abre los ojos a nuevos datos que antes no podíamos ver lo cual la hace imprescindible para comprender fenómenos que ocurrieron en el pasado y que podrían definir nuestro futuro.

 

BIBLIOGRAFIA

http://www.ujaen.es/huesped/pidoceps/telap/telarqueo.htm

Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. Junta de Andalucía.

Biblioteca de la Universidad de Jaén.

Biblioteca de la Universidad de Oviedo.

Biblioteca de la Universidad de Murcia.

Agencia Espacial Europea.

http://www.nasa.gov.

Ciencia y Tecnología desde la no-violencia